La receta para esta mascarilla es súper sencilla, económica y lo mejor de todo es que sí da resultados. Yo soy de piel seca en todo el cuerpo no sólo en el rostro, porque tengo un problema con la tiroides, entonces si no estoy hidratando mi piel seguido, sobre todo en invierno, empieza a sentirse y notarse la resequedad. Constantemente estoy probando diferentes productos que no sean muy caros y que le den una hidratación más duradera a mi piel.

Esta receta la descubrí en el libro “El cuidado de la piel: la revolución japonesa” por Chizu Saeki, es un gran libro que te explica el funcionamiento de la piel y te da rutinas y productos para su cuidado, se los recomiendo mucho. La mascarilla la puedes hacer en tu rutina diaria de cuidado facial, cuando estés de viaje y sientas que tu piel ha resentido el cambio de clima o cuando sientas que tu piel lo necesita; yo normalmente la hago por las noches que tengo más calma y tiempo.

Antes de compartirles la receta quiero explicarles el por qué de hacer una mascarila con una loción, tónico o agua hidratante. Cuando nosotros aplicamos la loción humectante en el rostro y cuello el vapor de nuestra piel poco a poco la va evaporando evitando su completa absorción, pero al aplicar el tónico con una mascarilla a pesar del calor que se genera no se logra evaporar porque la mascarilla lo mantiene pegado a los poros y  así la piel obtiene sus beneficios logrando una mucho mayor hidratación. Ahora sí, vamos a ver cómo se hace.

Lo que vas a necesitar para hacer la mascarilla es:

  • Algodones (de preferencia 100% algodón, entre más grandes mejor)
  • Agua
  • Loción refrescante

Los pasos a continuación.

  1. Tener limpio el rostro, libre de maquillaje y suciedad.
  2. Si es posible dividir las hojas de algodón en 2 haciéndolos más delgados (esto es únicamente para utilizar menos unidades).
  3. Mojar los algodones con agua y aplastar para quitar el acceso de agua.
  4. Empapar los algodones con un poco de loción.
  5. Aplicarlos en todo el rostro y cuello cubriendo especialmente la zonas que se desean hidratar.
  6. Dejar reposar de 3 a 5 minutos o hasta sentir que se están secando los algodones.
  • Si quieres lograr una hidratación mucho más penetrante una vez que hayas colocado los algodones humedecidos puedes poner encima del rostro una gorra de baño o una bolsa plastica, haciendo hoyo para los ojos y la nariz. Esto hará un efecto de sauna, haciendo que se abran más los poros, se evapore menos loción y una mayor absorción.

Al terminar no debes enjugar el rostro, lo puedes dejar así o seguir con tu rutina de hidratación para “sellar” los nutrientes. Como ves es muy sencilla de hacerse, no implica mucho dinero ni tiempo y cuando la comiences a probar te darás cuenta de que da muy buenos resultados en el estado de tu piel. Lo ideal es hacerla todos los días 2 veces al día, si no te da tiempo o te da flojera puedes hacerlo sólo una vez al día, pero para ver resultados mínimo lo debes aplicar de 3 a 4 veces por semana. Pruébalo para que tengas una piel tersa y radiante.


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